Para empezar el día, nos desplazaremos hasta Gerendiain y aparcaremos entre la iglesia y la posada. Quizá nos apetezca desayunar algo dulce y, nuestra recomendación sería probar alguno de los deliciosos bizcochos caseros de la posada u ostatua.
Después, podemos ir al bosque de Orgi.
La zona de aparcamiento es muy grande. Nada más entrar en la zona de aparcamiento, hay una caseta donde tendremos que pagar una pequeña cuota por cada vehiculo, dos eurillos que ayudan al mantenimiento del bosque.
Tal cual entramos, a mano derecha tenemos unos aseos, luego seguimos el camino principal y llegamos a una pequeña plaza donde tenemos una caseta de información. Damos un vistazo a todos los paneles informativos y en especial al mapa del bosque. Dejamos la caseta de información detrás nuestro y llegamos al Laberinto.
Al empezar tenemos un mapa para no perdernos. Al poco de caminar a mano derecha veremos el circuito del laberinto, tiene 300 metros y está habilitado para invidentes, hay una cuerda en todo el recorrido para que lo puedan realizar solos. Al acabar el Laberinto salimos nuevamente al camino principal.
Hay unas hojas que llaman mucho la atención, pertenecen al Roble Rojo o Querqus rubra, es el roble americano, a diferencia del roble europeo, éste tiene los lóbulos de las hojas puntiagudos, no redondeados como las de los robles europeos. El camino está en perfecto estado y lo pueden hacer persones con silla de ruedas. Hay tramos en que los helechos forman paredes a cada lado del camino.
Llegamos a la Bideska / La Senda. El camino ahora se vuelve un poquito más irregular y tendremos que cruzar dos puentes para superar el tramo del Río Ultzama que atraviesa el Bosque de Orgi. Después, seguimos caminando y llegamos a Aguasalada, es un pequeño manantial salino que se forma mediante el agua de la lluvia que se filtra en el suelo y va disolviendo la sal fosilizada de un antiguo mar que hubo en la zona de la cuenca del Ebro hace millones de años. Pasamos por uno de los puentes para evitar el Río Ultzama.
Otro desvío a nuestra derecha. De ahí llegamos a Tomaszelaieta, una caseta desde donde podemos observar a los anfibios de la zona.
Ahora vamos al Behatokia / Observatorio. Un cartel ya nos advierte antes de llegar que tenemos que guardar silencio si queremos ver algo.
Vamos a la Ofita Harrobia / Cantera Ofita. Se trata de la única parte de la ruta que no está habilitada para personas en silla de ruedas. Desde aquí ya queda poco para salir del bosque: la ruta está llegando a su fin.
Una excursión corta y sencilla, sin ninguna dificultad. Si la podemos hacer en épocas de no mucho calor y después de lluvias, mucho mejor.
