Salimos de Iraizotz para acercarnos, en primer lugar, a ver el roble milenario de Orkin.
Por caminos y pistas vamos circundando la sierra, que más tarde hollaremos, para pasar por Lozen, Orkin y llegar hasta el pie del milenario roble, catalogado como monumento natural de Navarra desde 2009. Inmenso y aislado en medio de una finca, con su enorme tronco rugoso, con ancianas verrugas y su altura nos deja impresionados.
Regresamos hasta un cruce que nos lleva a la cumbre de Arañotz. Entre hayas, robles… que conservan algunas hojas de múltiples tonalidades llegamos a su vértice geodésico, no se ve el valle ya que está rodeado de un hayedo que tapa la visión y la niebla.
Desde ahí nos dirigimos hacia el sur a la ermita de Santa Lucía,situada en medio de un inmenso prado verde. Continuando en la misma dirección tenemos una rápida bajada hasta el pueblo de Eltso, nos acercamos a su iglesia y a observar sus preciosas casas. Desde él tomamos una pista que nos deja en Zenotz, otra parada sin prisas para disfrutar de sus casonas de piedra, obras de arte de arquitectura rural.
Por el sendero local, NA 305, tomamos hacia Iraizotz, primero por una pista que se convierte en un bello sendero tapizado de hojas otoñales de hayas, robles, abedules, avellanos… un par de deliciosos kilómetros nos llevan hasta el punto de inicio.
